lunes, abril 04, 2016

Economía mexicana sometida por avance del dominio del capital global

(Tercera y última parte) 

Ante toda  esta situación nos ha llevado el predominio de la Inversión Extranjera Directa (IED), convertida por los estrategas en factor económico fundamental, verdadero pilar, del que ponderan su capacidad de creación de empleos, algo bastante discutible, pues buena parte de las empresas transnacionales no son intensivas en trabajo sino en capital, como la automotriz, pues operan más bien con sistemas automatizados. 

Naturalmente, las enormes utilidades obtenidas en México por el capital extranjero son luego repatriadas a sus países de origen, como hacen los bancos españoles, que en buena medida logran mantenerse a flote en Europa en tiempos de crisis gracias a la inyección de utilidades extraídas de Latinoamérica, muy particularmente de México, como en los mejores tiempos de la colonia cuando hacíamos la grandeza de España con el oro mexicano. A nosotros no nos queda el beneficio de esa riqueza en forma de ahorro, inversión y desarrollo de infraestructura.

Depender, en tan alto grado, de ese tipo de inversión es estratégicamente peligroso, pues cuando así conviene a sus intereses se retira y deja desfondadas a las economías de países pobres; si no se atienden sus condiciones emigran a otros países donde la legislación laboral, fiscal o ambiental sea más laxa. Normalmente, muchos de esos corporativos, como Walmart, pagan impuestos irrisorios, y la carga fiscal recae sobre los hombros de los causantes de bajos ingresos y de clase media baja. 

La IED dejada a su arbitrio termina irremediablemente apoderándose de los recursos nacionales y de nuevos sectores económicos, por lo que no es la mejor solución para impulsar desarrollo y generación de buenos empleos; más bien debiera regularse eficientemente (como hace, por ejemplo, China), con un criterio centrado en el desarrollo del país y el bienestar social. Obviamente, puede ser útil, siempre y cuando desde el Estado se la ordene y oriente con arreglo a una estrategia, evitando sus excesos y su avasallante preponderancia económica, y política. 


Sin desdeñar el papel que puede jugar la IED, en un equilibrio sano, México debe depender en mayor medida del ahorro y la inversión internos como garantía de soberanía y desarrollo, para fortalecer una economía próspera y competitiva, cuyas utilidades se reinviertan en el país y aporten al fisco como parte de un mecanismo distributivo tan necesario como urgente.   

viernes, abril 01, 2016

Economía mexicana sometida por avance del dominio del capital global

(Segunda parte)

En México no existe propiamente una industria automotriz nacional, ello no obstante que ocupamos el cuarto lugar mundial en exportación de automóviles; pero no nos hagamos ilusiones, esto es más bien el uso del territorio nacional y la mano de obra barata para ensamblar aquí los carros a bajo costo, sobre todo laboral, y venderlos luego en otros países con un margen de ganancia mucho mayor, en condiciones más competitivas que si se hubieran fabricado en países con altos niveles salariales. Igualmente, no tenemos industria aeronáutica, como sí tiene Brasil con Embraer; importamos todos los aviones. Los sectores de maquinaria agrícola y pesada están dominados también por empresas extranjeras. La industria refresquera está en manos de Coca-Cola y Pepsi, que combinadas controlan el 89 por ciento del mercado.

Las empresas cerveceras y de otras bebidas alcohólicas “muy mexicanas” corren igual suerte: el Grupo Modelo es ya en gran parte propiedad de Anheuser-Busch InBev; tequila Don Julio fue adquirida por la británica Diageo; tequila Cazadores, por Bacardí; Herradura, por la estadounidense Brown Forman Corporation, y Sauza, por Beam Future Brands, sólo por dar algunos ejemplos de cómo la tradicional bebida es crecientemente propiedad de extranjeros, y de nacional sólo le queda el nombre. La industria juguetera y la cinematográfica han sido igualmente afectadas por la competencia extranjera, sobre todo china y estadounidense, respectivamente; de la época de oro del cine mexicano nada queda. 

No existe una industria mexicana de computadoras; todo lo compramos a los productores estadounidenses, chinos, etc., incluyendo los antivirus, por cierto, un jugoso negocio donde hay quienes se dedican a crear virus para luego vender la protección. En el sector minero es frecuente saber de empresas que luego de extraer la riqueza del subsuelo emigran dejando una secuela de contaminación.

En producción de alimentos las cosas no están mejor. Según datos del Doctor Manuel Villa Issa, investigador del INIFAP: “Los técnicos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), indicaron que México compra del extranjero, principalmente de Estados Unidos, 43% de los alimentos que consume, lo que representa una gran dependencia alimentaria. Esto significa que entre los 40 países más importantes del mundo, México es el segundo país importador de alimentos en términos per cápita, después de Japón”.

En ponencia del mismo autor en el Estado de México, la prensa registró su siguiente declaración: “México estaría importando en 18 años más del 80% de los productos que consume la población, si no modifica de manera radical su política alimentaria, según estudios de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Manuel Villa Issa, investigador de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) recordó los análisis en los que la FAO advirtió la problemática que se presentaría en el país para el 2030.” (El Universal, 27 de febrero 2012). En una palabra, peligrosamente empresas extranjeras controlan cada día en mayor medida lo que comemos.

Economía mexicana sometida por avance del dominio del capital global

(Primera parte)

Como resultado del desarrollo del capitalismo internacional, en el proceso de la globalización diferentes sectores de la economía mexicana vienen siendo progresivamente controlados por empresas de capital extranjero. La ley general de la acumulación del capital avanza a toda marcha en México.

Ciertamente fomentando el desarrollo de corporativos mexicanos, pero sobre todo extranjeros. Algunos ejemplos nos permitirán sustentar esta afirmación. La llamada liberalización financiera ha permitido que bancos europeos y norteamericanos controlen la mayor parte del capital bancario que opera en el país. De acuerdo con Daniel E. Nolle, funcionario de la Oficina de Control de Moneda de Estados Unidos, México tiene una de las proporciones más altas de capital extranjero en el sector bancario a nivel mundial: 70 por ciento; según Guillermo Ortiz, persona muy informada en la materia, el porcentaje alcanzaría el 75 por ciento. 

Y es bien sabido que estos bancos cobran aquí comisiones entre las más elevadas a nivel mundial, pero sobre todo es preocupante que sean los bancos extranjeros los que decidan la política de crédito, a quién, bajo qué condiciones y para qué prestar dinero, y obviamente lo hacen en función de sus intereses. Grandes corporativos como Walmart se apropian del mercado doméstico, con la consecuente ruina del pequeño comercio y de las empresas mexicanas de tamaño medio, privando así de su fuente de ingresos a millones de familias; el monopolio de la familia Walton controla ya el 63 por ciento del mercado minorista en México, y avanza aceleradamente: en el último año aumentó en 8 por ciento su participación en ventas totales, con un monto de 437 mil 659 millones de pesos; el año pasado abrió 132 nuevas tiendas.

El Estado es el que debe reducir la desigualdad económica

La realidad, más terca que las sedantes teorías, viene a dar el mentís en muchas cosas o hipótesis que creemos ciertas; en el caso de el aumento de la riqueza, a través las impresionantes éxitos de las grandes empresas, hay un creciente empobrecimiento de la clase media, y aumenta la pobreza. 

No basta, pues, con el simple crecimiento. El mercado dejado a su libre acción no distribuye; es más bien terriblemente concentrador, característica inmanente a él. Consecuentemente, para reducir la desigualdad económica y la pobreza, la realidad nos dice que debe intervenir otro poder que posibilite la distribución, y ése no es otro que el Estado. Y debe hacerlo mediante la aplicación de una política sistemática que se proponga la reducción de la brecha del ingreso. 

Tal estrategia distributiva debe instrumentarse a través de un sistema fiscal progresivo que obligue a pagar más impuestos a quienes más ganan; una política de incremento salarial, superando el congelamiento de salarios que permite a las grandes empresas acumular ganancias a costa de los trabajadores; una reorientación en el gasto público a favor de los sectores sociales más desprotegidos, y el fortalecimiento del mercado interno sobre las exportaciones. 

Pero si el Estado, impedido por la oposición de los grandes corporativos empresariales, no interviene y renuncia a la tarea de elevar el bienestar social, en cuyo caso, el progreso sólo será posible con la intervención decidida de la sociedad civil, activa y políticamente educada, actuando como contrapeso al poder de los corporativos. Es la única forma efectiva de revertir, o al menos atenuar, la terrible, y peligrosa, polarización económica de nuestra sociedad, y luego poco a poco eliminar la dependencia hacia el país vecino. 

Más riqueza, más pobreza en el país

Ante tanta bonanza en el país, ante tanta riqueza que a diario vemos que se genera, el más elemental sentido común sugiere que debieran existir altos niveles de bienestar, pues hay riqueza bastante para ello, y cada día más. Pero no es así, sino al contrario. En julio del año pasado la prensa publicó el resultado de medición de pobreza del Coneval para el período 2012-2014, que arroja un aumento en el número de pobres: de 53.3 a 55.3 millones; o sea que en cada año transcurrido, desde la clase media baja se precipitaron a la pobreza un millón de mexicanos.

Para completar el cuadro, el 27 de julio en la prensa informó que, según cifras del Coneval, aparte de los dos millones mencionados, otros 8.5 millones podrían correr próximamente igual suerte pues se encuentran ¡vea usted el eufemismo! “en situación de vulnerabilidad”.

Esto, precisa el organismo, porque “Perciben ingresos inferiores al valor de la Línea de Bienestar que es de 2 mil 542 pesos […] Lo anterior quiere decir que si los 8.5 millones de mexicanos no elevan sus ingresos en el corto plazo y continúan en el umbral de la pobreza, la cifra de 55.3 millones de pobres reportados para los siguientes años podría aumentar en los años siguientes”

Tendríamos entonces, siempre atendiendo lo que el gobierno admite, que el número de pobres podría saltar a 63.8 millones. Advirtamos que más que la cifra, seguramente maquillada, lo importante a destacar es la tendencia.

El contraste es escandaloso. Por una parte se narran los triunfos empresariales: más riqueza, más ventas, crecientes exportaciones, pero por otra, hay más pobreza y un acelerado deterioro de la clase media. Esta contradicción no es casual, sino expresión de la ley de la acumulación del capital, consustancial al desarrollo de la economía de mercado, operando sin taxativa alguna, dejada a su absoluta libertad.

jueves, marzo 31, 2016

Hay que levantar une economía de mercado

Una economía excesivamente estatizada, sin control del gasto público, desdeñosa de las variables macroeconómicas, en perpetua guerra con la inversión privada por los espacios económicos, partidaria del despilfarro y del endeudamiento, es ciertamente una economía profundamente ineficaz y que daña principalmente a los que menos tienen.

Pensar de manera optimista, creer incluso que los llamados populistas están en contra de retornar a ese modelo fracasado. Pero si esto es cierto, más cierto es todavía que no se puede seguir montados en una economía cuyo crecimiento y prosperidad beneficien sólo a unos cuantos privilegiados, mientras la mayoría se debate en la penuria y los sufrimientos de todo tipo.

Lo que México requiere está perfectamente claro y no se justifica, por eso, tanto rollo y tanta alharaca en torno a la cuestión: hay que levantar una economía de mercado, sí, pero ordenada, responsable, sin deudas ni crisis, que dé su lugar a la empresa privada pero también al Estado como promotor de la justicia social, que sea eficiente, es decir, que crezca y que genere riqueza, mucha riqueza a precios competitivos para el mundo con el que comerciamos. Pero junto a todo esto, es indispensable que también se proponga, y lo lleve a cabo con mano firme un reparto más equitativo de la renta nacional, como lo está demandando a gritos la precaria situación de las grandes masas de marginados e indigentes.

Actividad económica para producir artículos y servicios para satisfacer necesidades de todos

Quiero pensar que hubo un tiempo en la historia de la sociedad humana en que era algo evidente por sí mismo que la actividad económica no tenía, ni podía tener otro propósito, que el de producir los artículos y servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades de todos, absolutamente de todos sus miembros, a quienes se reconocía un derecho igual al acceso al bienestar físico y espiritual. 

Sin embargo, por absurdo que pueda parecer, con el correr del tiempo y como consecuencia de los cambios que fueron ocurriendo en el modo de producir y distribuir la riqueza social, hemos llegado a una situación en la que muchos piensan, aunque no lo digan o lo digan de modo poco claro, que esto no es así, que el verdadero propósito del trabajo productivo de la sociedad es el de garantizar la existencia y prosperidad de los grandes corporativos, de las gigantescas empresas mundiales y sus propietarios respectivos, y que el resto de la humanidad, al mismo tiempo que ponerse incondicionalmente al servicio de esos monstruos con tentáculos en todo el planeta, debe conformarse con lo indispensable para no morirse de hambre y para poder seguir trabajando sin descanso.

Los partidarios de este punto de vista, que no necesariamente son sólo los dueños de la riqueza mundial sino gente a su servicio, como pueden ser "especialistas", publicistas, columnistas, editorialistas, politólogos, etc., etc., no vacilan en acusar a quienes se atreven a insistir en la necesidad de que la economía vuelva a estar al servicio del hombre.

Pequeñas empresas, no son las solución para salir de la pobreza económica y política

En México, las micro, medianas y pequeñas empresas (MIPYMES) sobreviven sólo tres años en promedio, y la culpa se le achaca a la falta de capital, al nulo acceso al crédito, a la carencia de conocimientos y habilidades gerenciales y al casi totalmente ausente uso de los medios modernos de propaganda y promoción (redes, internet, etc.). 

Para mi sorpresa, nada se dijo del mercado, de la demanda potencial y solvente de la producción de las MIPYMES, de la competencia que enfrentan ni de sus costos de producción. Parece un simple descuido, pero el hecho es que se dejó intocado el verdadero talón de Aquiles de las MIPYMES, porque no hay un solo ejemplo de país en el mundo que haya salido de la pobreza y del subdesarrollo mediante la enanización de sus empresas y de sus empresarios. Y no lo hay porque la tendencia del capital no es hacia el enanismo sino hacia el gigantismo de los monopolios y de los grandes corporativos. 

Evidentemente, entonces, la salida contra la contaminación y contra la falta de crecimiento económico no es volver atrás, al estado primitivo de la humanidad, sino la sujeción de la economía mundial a un plan racional de división del trabajo, distribución de los recursos escasos, planificación de la población mundial y una producción ceñida a las necesidades realmente vitales e imprescindibles del hombre. ¿Podremos hacerlo? El ser humano, el “homo sapiens”, ¿será capaz de defender la sobrevivencia de su propia especie?

Recorte presupuestal ya comienzan a sentirse en la economía mexicana.

Los efectos del recorte presupuestal ya comienzan a sentirse en la economía mexicana. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó este miércoles que el gasto público durante el primer semestre del 2016 tuvo una disminución del 9.8 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, lo que representa la mayor caída desde 1992.

La dependencia federal presentó su Informe bimestral de Finanzas Públicas, en el que se destaca el ejercicio de recursos 94 mil 326 millones de pesos menor a lo contemplado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2016. En total, el Estado gastó 750 mil millones de pesos, muy por debajo del estimado inicial de 845 mil millones de pesos.

Luego de conocer las cifras, el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Héctor Villarreal, explicó que esto significa que “por fin se están materializando los recortes, principalmente los del gasto programable, era algo que tenía que pasar, pero habrá que estar muy al pendiente porque puede tener efectos en la economía y por otro lado nos anticipa que el siguiente paquete económico que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público debe entregar en septiembre estará muy complicado”. (Inf. de El Financiero)

Nuestra economía va mal... nuestra economía florece.

Qué és la economía. Por qué todo mundo habla de ello y cómo estamos influenciados de este fenómeno. Aquí un pequeño video que nos explica sobre este concepto. 



martes, marzo 29, 2016

La democracia actual es de los multimillonarios

Los empresarios de medios de comunicación tienen el poder para combatir adversarios políticos, hacer y destruir honras y fabricar ídolos de barro, llevando así ventaja absoluta en las elecciones. Dice al respecto Stiglitz, refiriéndose al uno por ciento más rico de la población estadounidense (que hasta 2007 controlaba el 65 por ciento del ingreso total del país, y hoy más del 90), que “… estas inversiones pueden rendir utilidades mucho más altas que las comunes, si se incluye el impacto en el proceso político”. Y añade que: “Desde que las corporaciones tienen muchos millones de veces más recursos que la vasta mayoría de americanos individuales, la decisión tiene el poder de crear una clase de promotores políticos súper ricos con un interés político unidimensional: incrementar sus utilidades” 

Los empresarios que logran colocar a sus representantes en el poder diseñan las políticas de Estado, por ejemplo, el sistema fiscal, evitando ser gravados con impuestos, y legislando en su favor en cuestiones laborales, ambientales, etc., o decidiendo sobre la aplicación del gasto público. Además, imponen a sus personeros en los cargos públicos más influyentes.

Y no se vale protestar, pues quien lo haga será ipso facto acusado de delito de lesa sociedad: “provocar” la lucha de clases y con sus palabras “dividir” a la sociedad, un engaño del tamaño del mundo, pues esa lucha existe objetivamente desde hace mucho tiempo, y hoy con renovada crudeza, como lo aceptan los más conspicuos representantes del actual estado de cosas. Stiglitz cita al multimillonario ‪#‎WarrenBuffet‬, quien tranquilamente afirma: “Ha venido ocurriendo una lucha de clases durante los últimos veinte años y mi clase la ha ganado”.

La descrita es la situación imperante en las economías dominadas por el capital, donde las campañas presidenciales son todo menos programas o propuestas, carisma, voto libre de coacción, etc., sino cuestión del peso en millones de quienes patrocinan a cada candidato. 

Es la democracia de los multimillonarios, una guerra de potentados por el control del gobierno, de la que el pueblo queda excluido de facto, y, consecuentemente, la democracia, entendida como gobierno del pueblo y para el pueblo, se ve reducida a un cascarón, vacío de contenido, pues el pueblo, en cuyo nombre se gobierna, no tiene dinero ni padrinos ricos para hacer valer sus intereses. La democracia es también mercancía, y no es exagerado decir que tendrá acceso a ella quien tenga para pagar boleto de entrada; pero el problema se agudiza, pues en tanto la riqueza siga acumulándose y el número de pobres aumentando, serán más los excluidos, pues la igualdad económica, supuesto básico de la igualdad política real, va desapareciendo. Consecuentemente, sólo en una sociedad con distribución equitativa podría haber iguales derechos políticos y de todo tipo; en una tan polarizada como la actual, es una ficción. 

El capital como poder de élite y sobre la voluntad popular

Es derecho ciudadano (De acuerdo al artículo 35 constitucional), poder ser votado para todos los cargos de elección popular. Teóricamente, cualquiera con sus derechos a salvo puede ser presidente municipal, diputado, senador, gobernador o presidente de la República. 

Supuestamente, todos somos iguales ante la ley, la famosa igualdad jurídica, mas la realidad se resiste a ese mandato de papel, pues como es propio de los países capitalistas, en México este precepto jurídico es nugatorio: lo anula la desigualdad económica. Dice Joseph Stiglitz en su obra El precio de la desigualdad que la democracia se funda en el principio de una persona un voto, postulado que en la realidad ha sido remplazado por un dólar un voto, de manera que quienes más dinero tienen, más poder tendrán para elegir gobernantes y manejarlos a conveniencia, privilegiando así al capital sobre el interés social en la política de Estado. 

Y el problema se agudiza: conforme la desigualdad aumenta, la base económica y social de la democracia se erosiona peligrosamente. Al respecto, "Stiglitz cita a Paul Krugman, premio Nobel de Economía: “La extrema concentración del ingreso es incompatible con la democracia real. ¿Puede alguien negar que nuestro sistema político está siendo pervertido por la influencia del gran capital, y que la perversión está empeorando conforme la riqueza de unos cuantos se hace más grande?” 

Así el capital se asegura la subordinación de los políticos, y se impone el poder de la elite económica sobre la “voluntad popular”, reducida a mera pantalla para ocultar al primero. 

EU y otras economías vigorosas

Un país libre definitivamente será posible bajo la condición de que exista una verdadera democracia. Si la libertad de los ciudadanos de cualquier nación se puede lograr, la democracia también existirá

No hay duda que un país como México, donde existen más 80 millones de mexicanos en pobreza extrema: un país donde la inseguridad y violencia son el desayuno, comida y cena de todos los días; donde millones de mexicanos viven con menos de un dolar al día; donde la corrupción política y económica de nuestras instituciones están a la orden del día,  en u país así lograr una libertad es muy difícil.

Querer lograr también una país independiente, tanto política como económicamente, sólo será posible cuando a nivel mundial los países comiencen a independizarse o cuando el país dominante, en este caso Estados Unidos, comience a tener contrapeso con otras economías potentes y vigorosas. ¿Las hay?. Sí, China y Rusia, pueden ser algunas de ellas.

miércoles, marzo 16, 2016

Me gustas Democracia porque estás como ausente

En México y en el mundo, tenemos una democracia de gestos, de apariencias, de discursos y de maniobras complejas, muy elaboradas y difíciles de captar por la gente común, pero no por eso menos ciertas y de efectos menos graves para las mayorías. 

Ese aparato al servicio de la farsa y de la impostura logra engañar al público, le hace creer que es real que él es quien elige a sus gobernantes y que estos son, por tanto, los genuinos representantes de su voluntad y de sus intereses. 

LA OXFAM dijo en algún documento que  nada de esto es cierto. La verdad es que la concentración de la riqueza de México y del planeta, exige necesariamente una concentración del poder de igual intensidad y prácticamente en las mismas manos, para garantizar la permanencia y la reproducción ampliada de los privilegios y el poder económico que la primera detenta. 

La democracia es una ficción, es una máscara que cubre el rostro de la dictadura de las élites del dinero, las cuales imponen al resto de la sociedad no sólo las decisiones más trascendentales para la vida de todos, sino también el tipo de gobierno y las personas que habrán de ejercerlo, de modo que se cumplan puntualmente las decisiones previamente tomadas. 

La democracia está secuestrada por las pequeñas élites, dice la OXFAM y, por tanto, también están secuestrados por ellas el Estado y el gobierno. Por esta razón es que resulta ingenuo esperar que los cambios económicos de fondo, como el mejor reparto de la riqueza, provengan de esos gobiernos; que sean ellos los que tomen la iniciativa para un verdadero combate a la pobreza, a la desigualdad y a la marginación.

Una de las acciones o tarea inmediata sería democratizar todo el poder, ponerlo todo en manos del pueblo y al servicio de los que ahora no lo tienen y que piden representar un cambio económico y político, con dependencia, quizá sí, pero nos en lo sustancia.

El mundo está lleno de lágrimas...

La relación entre economía y política, la primera como causa y la segunda como efecto cuando se las observa desde cierto ángulo y en un momento determinado del desarrollo social, y luego, cuando se las estudia en otro momento y desde otro punto de vista, el cambio recíproco de sus papeles no es un descubrimiento reciente y novedoso de las ciencias sociales, sino una sencilla verdad que se conoce a pesar de lo cual, el estudio del desenvolvimiento de los distintos países pone en evidencia que muy poca es la importancia que se concede a dicho postulado, y más poco todavía es el esfuerzo para extraer del mismo sus consecuencias más significativas y para aplicarlas a la vida y al desarrollo de las sociedades de esos mismos países.

Cada día que pasa se vuelve más evidente que el mundo “unipolar”, con una única potencia dominante y con un único sistema económico obligatorio para todos, el de “libre mercado” como receta de eficacia universal, sin matices ni variantes, para todas las naciones, con independencia de su historia, de sus recursos naturales y humanos, de su ubicación geográfica y de su cultura ancestral, hace rato que entró en una fase crítica que pone en entredicho la eficacia de la famosa “mano invisible” del mercado que todo lo ajusta, lo regula y lo gobierna automáticamente, garantizando a cada quien la plena satisfacción de sus necesidades y provocando su total conformidad con este modo de producir y distribuir la riqueza social.

La crisis, situación intolerable de pobreza y desigualdad que se agrava a cada hora que pasa, la que está provocando que cada vez más organizaciones sociales y políticas, más intelectuales no atados orgánicamente al sistema, más líderes de masas estén hablando con más frecuencia y con mayor énfasis sobre la estrecha relación entre economía y política. De donde deducen que el remedio a las calamidades debe necesariamente empezar por cambiar el modelo político, es decir, el sistema “democrático”, altamente defectuoso e infuncional en que nos movemos.La democracia está secuestra y una tarea primordial es darle libertad y se vuelva así, en una verdadera democracia. Entonces, el mundo está lleno de lágrimas... y hay que liberar a la democracia. 

Reorientar la vida económica y política de una nación con la democracia

La "lucha por la democracia" es la forma en que las capas y grupos desplazados del poder, pero que se sienten con derecho a él, traducen y aprovechan las coyunturas del descontento popular que se debe, siempre, a causas de orden muy distinto, totalmente materiales y tangibles. 

Pero el reto consiste en no olvidar al hombre; en no olvidar que la política, aún la más "científicamente elaborada", no es nunca más que un medio o, mejor dicho, un conjunto de medios cuyo fin no es, ni puede ser otro, que el de resolver a satisfacción las necesidades vitales, materiales y espirituales, de un conglomerado humano.

La "democracia", como quiera que se le entienda, no puede ni debe ser otra cosa que el instrumento para poner en practica la decisión de reorientar la vida económica y política de la nación hacia los intereses populares, entendidos éstos como la esencia y la razón de ser de todo estado y de todo gobierno.

Por ejemplo, la gran aportación de Maquiavelo a la ciencia política moderna consistió en descubrir que, a pesar de todas las realezas heredadas de sangre, a pesar de todos los designios divinos del príncipe, éste, sí de verdad quiere gobernar en paz y prosperidad, tiene que contar con el apoyo, con el “consenso” mayoritario de su pueblo. De lo contrario, de nada valdrían maniobras, amenazas o astucias.

El problema actual es cómo reconquistar y retener el apoyo y la simpatía de las mayorías populares. La respuesta es no olvidarse del hombre vivo y sufriente a cambio de arreglos cupulares sobre esquemas teóricos de democracia abstractas. No olviden dejar sus comentarios. 

lunes, marzo 14, 2016

Necesita México disminuir la dependencia de Estados Unidos

La estrategia del gobierno federal, desde que llegó a Los Pinos, es para proteger la economía nacional de las crisis cíclicas originadas en Estados Unidos, es "crear escudos y amortiguadores"; lo anterior se debe a que aquél país es destino del 80% de las exportaciones mexicanas.

El estudio “Estadísticas de Exportaciones por Entidad Federativa 2007-2012”, presentado el año año parado el INEGI, sería una herramienta fundamental para mejorar y reforzar el diseño de la política exportadora de México; ese instrumento, según  nos ayudaría a mejorar el diseño de la política de comercio exterior a nivel sectorial y territorial para la promocionar la plataforma exportadora”.

En la presentación del análisis del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) se reiteró que “más que una nueva política pública en materia de exportaciones se fortalecería.

Ello, agregó, mediante la consolidación de clusters, la identificación de los esquemas de valor en la operación de cadenas productivas y la optimización de las plataformas logísticas.

Además, de impulsar la facilitación de la movilidad de mercancías, del diseño de puertos y de la política de fomento para la integración de sectores industriales, el estudio, primero en su categoría a nivel mundial, también ubica las ramas de producción y el peso sectorial del sector exportador; además establece un esquema de incentivos para agregar valor a las cadenas. Es, según un instrumento que aporta mucha información para mejorar las estrategias que ya se tienen diseñadas.

El gobierno tiene dos estrategias para reducir la dependencia económica de México con Estados Unidos: la primera es profundizar y buscar otros mercados, a través de la firma formal que se hizo recientemente de la Alianza Pacífico y dar continuidad en las negociaciones del TPP, y la segunda es la estrategia para fortalecer el mercado interno, esto representaraía la alternativa de nuevos mercados para establecer un mayor esfuerzo de diversificación.

En los últimos 20 años, dicen muchos economistas, se ha logrado reducir la dependencia con Estados Unidos en cuatro puntos, al pasar por tantos tratados internacionales, pero una una buena idea sería ligarnos, económicamente como país,  a regiones como la asiática y latinoamericana.

Entonces, sólo así, podríamos pensar o imaginar que nuestra economía podría comenzar a ser menos dependiente con el capital extranjero y mundial.

México: más riqueza, más pobreza y más dependencia

La prensa continuamente publica notas que dan cuenta de éxitos empresariales en el aumento de utilidades. Cito aquí algunos de esos casos que se dieron a conocer el año pasado, datos de la Secretaría de Turismo. Aumentó el flujo de visitantes extranjeros al país: entre enero y mayo llegaron 13 millones de viajeros, 7.2 por ciento más que en el mismo período del año anterior; el ingreso por divisas así generado fue de 7 mil 713 millones de dólares.

En otra información se maneja que la industria refresquera, en el segundo trimestre, Pepsi Cola México aumentó en 4 por ciento sus ventas. En construcción, el consorcio Pinfra elevó sus ingresos en mil 243 millones de pesos, 81 por ciento más.

La empresa española Iberdrola, especializada en electricidad y gas natural, aumentó en el primer semestre en 30 por ciento su flujo operativo (beneficio bruto calculado antes de intereses, impuestos y depreciaciones, el llamado Ebitida); a nivel mundial, México aporta a esa empresa el 18 por ciento de su flujo operativo.

El consorcio Ara, en el sector de la construcción, incrementó sus ventas en el segundo trimestre en 23 por ciento, y en 31 por ciento su flujo operativo: la expectativa es que sus acciones subirán en 6.6 por ciento para el cierre del año. El grupo Posadas (que controla los hoteles Fiesta Inn y Fiesta Americana) elevó en el segundo trimestre en 17 por ciento sus ingresos y en 52 por ciento el flujo operativo. En fin, Grupo Carso elevó en el segundo trimestre en 26 por ciento su flujo operativo.

Más allá de esos casos singulares, como cada día repiten los funcionarios, México es potencia productora de automóviles: la inversión extranjera en el sector ronda los 23 mil millones de dólares, y en el primer semestre las exportaciones aumentaron en 11.5 por ciento respecto al año anterior (El Financiero, 27 de julio). Al día siguiente, este mismo medio publicó una nota donde se pondera la capacidad exportadora general de México: “Ventas externas per cápita de México superan a China.

En el valor de las exportaciones de mercancías, cada mexicano exporta anualmente un promedio de 3 mil 358 dólares. Esto es casi el doble que los chinos (mil 713 dólares), y 13.3 veces por encima de los hindús (252 dólares), de acuerdo con datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y del Fondo Monetario Internacional (FMI)” (El Financiero, 28 de julio). A nivel macro, el PIB del país ha crecido en 3.3 por ciento en el transcurso de la presente década.

En resumen, se genera cada día más riqueza; sin embargo, la realidad muestra que no todo es miel sobre hojuelas y revela profundas contradicciones de la economía, contradicción que hace más dependiente a nuestro país y lo sumerge en más pobreza para todos los mexicanos.

sábado, marzo 12, 2016

Limitada independencia de México

Cada año, como un hecho histórico, siempre se nos quiere presentar un país soberano, libre y digno; a pesar de que la historia y le economía actual cuestión seriamente el alcance real de nuestra independice actual. 

Dejando de un lado el hecho histórico, y centrándonos un poco más en le economía, no olvidando que el poder político proviene del económico y que la relación no es en un solo sentido: el poder político revierte y ayuda a consolidar al económico, en este caso el dominio extranjero, mediante leyes y decisiones gubernamentales que apoyan a las empresas transnacionales, reduciendo impuestos y congelando salarios, para hacernos más “atractivos” a la inversión extranjera. Rara independencia es en verdad aquella donde un país ha de sacrificar el bienestar de su población para ser “competitivo”.

Para ver el creciente domingo de las transnacionales, basten algunos ejemplo o evidencias. Con los cambios en la ley de telecomunicaciones, al menos el 50 por ciento del sector queda bajo control de extranjeros, principalmente de AT&T, que se apropiará del 26 por ciento; igual suerte correrá el petróleo con la reforma energética. La nueva ley de telecomunicaciones permite que el 49 por ciento de la inversión en radio y el 100 por ciento en telecomunicaciones sean extranjeras (Artículo 8, Iniciativa de reforma). En la banca, el 70 por ciento o un poco más según algunos estudios, del capital es de propiedad extranjera; los bancos españoles controlan el 33.2 por ciento. 

En los supermercados, otro aspecto importante, en México éstos concentran el 45% de la venta de perecederos, de ellos tan sólo cinco cadenas comerciales controlan el 80% del mercado. Todas ellas pueden ser consideradas transnacionales, puesto que el capital extranjero que hay en ellas representa entre el 75% y el 90%”, estos datos según Profecto. En bebidas gaseosas, Coca-Cola controla el 74 por ciento del mercado, en los últimos meses es más.

Otro ejemplo claro y muy ilustrativo de dominio es Walmart; según un consolidado de ventas realizado por la correduría Credit Suisse […], al cierre de 2013 Walmart registró una participación de mercado de 53.3 por ciento, una alza de 0.5 puntos porcentuales con respecto a la que tenía en el 2012, de 52.8 por ciento. Estos 0.5 puntos porcentuales representan un monto de 3 mil 450 millones de pesos a favor de Walmart, cuyos ingresos en 2013 sumaron 420 mil millones de pesos y representaron 61 por ciento de las ventas totales de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), esta información fue  publicada en el financiero del año 2014. En el año 1997 Walmart adquirió el 67 por ciento de las acciones de grupo Cifra, que controlaba Aurrerá, Superama, Vips, El Portón, Suburbia y otros.

En el terreno de las semillas para hortalizas el 95 por ciento es importado (CDRSSA, Cámara de Diputados). Entre 1980 y 2011, las importaciones de maíz aumentaron de 3.7 a 9.4 millones de toneladas.  En materia tecnológica, según el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual, 90 por ciento de las patentes registradas pertenecen a extranjeros 

Estos datos, más otros que pudieran conseguirse fácilmente con un economista o centro de investigación, podríamos ver que 80 por ciento de nuestras exportaciones van a los Estados Unidos dando a ese país un enorme poder de monopsonio (existente cuando existe un comprador único) que permite imponer condiciones políticas. 

Políticamente México no tiene toda la independencia que se supone para tratar con otros países, como se vio en la licitación del tren ligero a Querétaro, ganada por empresas chinas y cancelada de manera abrupta al día siguiente. Algo parecido ocurrió con el intento de establecer en la Riviera Maya la empresa china Dragon Mart, que encontró un virulento y casi unánime rechazo en los medios de comunicación. En realidad era Walmart la afectada.

Viendo así las cosas, nuestra independencia es muy limitada y debe promoverse la cultura de la soberanía en la educación, mediante ceremonias cívicas y recordando con respeto y orgullo a los héroes que lucharon contra el dominio español. Pero además es necesario y se requiere de una economía y un gobierno independientes, entendiendo, obviamente, que es necesario e inevitable un cierto grado de interdependencia, intercambio y de compromisos internacionales. Sólo un gobierno con un firme respaldo popular puede ser independiente, como lo fue el de don Benito Juárez, que gracias a eso pudo rechazar exitosamente la intervención francesa y el imperio de Maximiliano. Otro caso fue el del general Cárdenas, quien para nacionalizar el petróleo antes organizó a campesinos y obreros, que le darían el apoyo social necesario para las audaces medidas económicas nacionalizadoras y revolucionarias que emprendió. 

Para lograr una nación independiente hay que tener una economía independiente con bases propias y un gobierno apoyado en el pueblo, para así enfrentar las presiones de las transnacionales y los gobiernos extranjeros. Ser un país independiente no es fácil, pero, ¿a quién no le gustaría ser libre, primero como ser humano y luego como nación? Tu tienes la respuesta, te invito a que la compartas con tus comentarios. 

viernes, marzo 11, 2016

Dependencia económica es dependencia política

Cuando hablamos de dependencia económica estamos hablando de un momento o situación en la que la economía de un país está ligada a la evolución de la economía de otro país o de otros países, con un nivel de producción mucho mayor si se compara con otro.

La dependencia económica que se ve en le actualidad, en donde los países tienen fuertes relaciones comerciales entre si, hace que lo que acontece en un país influya, a veces de manera directa y otras indirecta, en la vida económica de de otros países; así, cuando las relaciones de un país son asimétricas, porque haya un poder económico, militar o político, hay dependencia.


De hecho se puede decir que quien tiene el control económico, es decir todo la economía del país o del mundo, podrá tener el control político. Y aunque es lógico que un país que esté en mejor posición económica de acuerdo a su producción interna y de exportación, es un país que dependerá menos de las relaciones de los demás.


Por ejemplo podría decirse que China fue dependiente de Estados Unidos durante un tiempo, quizá décadas; ahora, ya no se podría decir lo mismo. La dependencia económica, sin embargo, no sólo se refiere a países, sino que también puede haber provincias, estados y regiones que son económicamente dependientes de otras.

En la mayoría de los casos, los canales por los cuales se produce la dependencia económica son cuando las exportaciones de una nación con un gran sector exportador se concentran en un solo país, cuando las empresas de un país están controladas en gran parte por inversores extranjeros o bien cuando los recursos importantes para la economía de un país, como los recursos naturales, están bajo control de otro país, cuando las políticas económicas de un país están fuertemente influenciadas por las decisiones tomadas en otros y cuando un sector importante del país depende de las importaciones de otro país. Como ejemplo claro de lo que decimos puede ser el precio del petróleo, que está controlado por un grupo pequeño de países, qué ellos deciden  cómo y a cómo se vende cada barril.

El grado de dependencia económica es el que determinará qué tan dependiente es un país y aunque es cualitativo el asunto, lo cierto es que se han elaborado indicadores para medir la dependencia económica, generalmente se refieren al porcentaje de las exportaciones dirigidas aun país, cuando la mayor parte de sus exportaciones  se dirigen a otro, el segundo tendrá influencia sobre el primero y lo hará el país dominante.

Más del 75 por ciento de las exportaciones de México son dirigidas a Estados Unidos, mientras que sólo el 13 por ciento o menos, de las exportaciones de Estados Unidos son dirigidas a México, la dependencia de de México sería en más de un 500 por ciento, mientras que la de Estados Unidos sería de 17 por ciento.

Por lo tanto, cuando hablamos de la dependencia de un país sobre otro y nos referimos a lo económico, seguramente estaremos definiendo la dependencia política, militar y social. Esto quiere decir que en un país que depende de otro, la libertad para tomar decisiones en algún aspecto de su producción o desarrollo, quedará coartada, o no será una libertad completa.

Ya lo dijo Miguel de Cervantes en su obra cumbre, “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida..”

Cuando un país es dominado económica y políticamente, bien valdría la pena pelear por esa libertad de país, por esa libertad de nación. O tú amable lector ¿Qué opinas?

miércoles, marzo 09, 2016

El imperio y la OTAN, débil instinto de sobrevivencia

Hace unas semanas fue noticia en decenas de medios del mundo que la OTAN desplegara más tropas para disuadir a Rusia, además de aumentar el número de soldados, armamento y ejercicios  de una fuerza multinacional. De acuerdo a la información, altos cargos militares en la reunión, escogieron la palabra disuasión, el objetivo es Rusia.

Los 28 países miembros de la OTAN sellaron el acuerdo para reforzar la presencia militar de la Alianza en su frontera este, la que colinda con el gigante ruso; y es que el secretario general, el noruego Jens Stoltenberg, dijo que desde la sede de la organización en Bruselas, “la OTAN responderá como una sola a cualquier agresión en contra de un aliado”. 

A falta de conocer el detalle del nuevo plan de la Alianza frente a la supuesta amenaza de Moscú, que analizan ahora las autoridades militares, el acuerdo sienta las bases para aumentar el número de soldados, armamento y ejercicios militares coordinados a través de una fuerza multinacional desplegada en la franja oriental europea, desde los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) hasta Polonia –pasando previsiblemente por Rumania y Bulgaria. Rusia señaló que la decisión adoptada por la OTAN es un factor de desestabilización para la zona.

Tomando en cuenta este hecho, más la operación de Estados Unidos para orquestar varias guerras en países del Medio Oriente, es claro que lo que buscan es un dominio absoluto; sin embargo, se está topando con países como China y Rusia, que no aguantarán la presión y tendrán que tomar una decisión contra el país que hasta estos últimos años ha intento sobrevivir como “dominante”.

No habrán de pasar muchos años para que los poco más de 190 países de todo el mundo tengan que ir tomando decisiones políticas y alinearse con el bloque político que cambie la visión del mundo, que tenga una mejor opción para la humanidad entera. Así, podrían formarse dos bloques, uno quizá encabezado por Estaos Unidos y los miembros de la OTAN, por otro lado un grupo que abandere Rusia o China. Nuestro país, en esta disyuntiva tendría que adoptar un posición y dejar de ser, ahora sí, una colonia de nuestro vecino del norte. ¿O tu, amable lector que opinas?

Por lo pronto, La OTAN y Estados Unidos aún tienen instinto de sobrevivencia que les podría durar muy poco. El tiempo, más lo acontecimiento diarios irán marcando el destino del mundo y también de nuestro país. 





martes, marzo 08, 2016

Ah… Tiempo México; antes de una crisis mundial

Ah… Tiempo México es tu espacio en el que a partir de hoy te ofrecerá una visión, a veces personal, en otras  un intento de análisis sustentado en datos oficiales, o simplemente lo que la gente comenta todos los días en su casa o en el trabajo, en la escuela o en una simple reunión de amigos, con educación o sin educación; estudiante, ama de casa, profesionista, campesino, artista o amante del deporte, tu serás uno de los primeros 25 comentarios.

Ah.. Tiempo México es tu libreta de apuntes y podrás escribir lo que pienses de nuestro país, lo que crees que pasará en los próximos lustros, décadas y por qué no, aventúrate a lanzar hipótesis, sobre la geopolítica y economía de México en el próximo siglo XXII, del que ya llevamos 16 años.

Nuestro país tiene una inmensa riqueza: en lo cultural, en el medio ambiente, una gastronomía que ningún otro país tiene; somos ricos en bosques, en petróleo y aún en minas de plata y oro; una riqueza ancestral que nos regalaron nuestros abuelos políticos, nuestra raza azteca de la que todos debemos estar orgullosos.

Hoy, nuestro país es la décimo tercer economía del mundo, sólo 12 países son más ricos que el nuestro, en contraste tenemos que más de 85 millones de mexicanos viven en algún grado de pobreza porque no tienen un buen empleo para que les garantice un vida tranquila y de bienestar, también tenemos en nuestro país a uno de los hombres más ricos del mundo, que ha logrado amasar una fortuna de 79 mil 200 millones de dólares, un país contradictorio en cuanto a distribución de ingresos nacionales se refiere.

En los días que corren la polarización entre los que concentran la riqueza del país y del mundo se hace más explícita y más peligrosa. En la actualidad vemos cómo un grupo de países, encabezados por el imperio norteamericano se está apropiando, por las buenas o por las malas, del mundo. Control económico, despliegue de guerras contra países débiles, intromisión en la autonomía política y social de países como Venezuela, Brasil y Cuba.

Sin embargo, a diferencia de hace una o dos décadas, en el mundo están surgiendo otros países como potencias económicas y políticas, Rusia y China, son los más destacados en estos terrenos. Estados Unidos parece entrar a una crisis económica, que podría ser terminal y esta podría depender de cómo jueguen su actuales y posteriores gobiernos.

Nuestro país, vecino muy próximo al de Estados Unidos, tendría que ir definiendo en los próximos años con quién, de formarse dos grupos políticos en el mundo, se irá perfilando para apoyar ante una crisis económica terminal. ¿Tu, a quién apoyarías?